Descripción
Una cucharada de suavidad
La ricotta de búfala lisa de La Perla destaca por su textura homogénea, suave y cremosa. De color blanco y sabor delicadamente dulce, ofrece aromas de leche y nata que invitan a disfrutarla sola o acompañada de unos pocos ingredientes.
Es una ricotta lista para consumir, fácil de extender sobre pan y de incorporar a rellenos. Su consistencia permite preparar desde un aperitivo sencillo hasta un postre para compartir, sin necesidad de trabajarla previamente para suavizar su textura.
Qué significa ricotta lisa
La palabra italiana lisciata hace referencia al tratamiento que consigue una textura uniforme. Durante su elaboración, la ricotta se homogeneiza para obtener una consistencia fina y agradable al paladar.
Se elabora a partir de suero de leche de búfala pasteurizado y lleva nata. El suero es la parte líquida que se separa durante la elaboración del queso y que se aprovecha para producir ricotta. Contiene leche y lactosa.
Ideas dulces y saladas para disfrutarla
Para un entrante, extiéndela sobre una tostada y añade tomates asados, albahaca y un hilo de aceite de oliva. También puedes mezclarla con espinacas bien escurridas para rellenar pasta o utilizarla como base de una tarta salada de verduras.
En el lado dulce, combina con miel, ralladura de limón y frutos secos. Puedes servirla en pequeños vasos con fruta de temporada o emplearla en rellenos de tartas. Su textura lisa resulta especialmente cómoda cuando buscas una crema uniforme que se reparta fácilmente entre capas de bizcocho o galleta.
Formato y conservación
Se presenta en envases de 400 g, con 6 unidades por caja, equivalentes a 2,4 kg.
Mantener refrigerada y respetar las condiciones de conservación y la fecha de caducidad indicadas en el envase. Utiliza un utensilio limpio para retirar cada porción y vuelve a guardar el producto en frío después de usarlo.


