Descripción
Un corazón que se descubre al abrirla
La burrata sin cabeza de Puglialat guarda su mejor momento para el primer corte. Al abrir su exterior de mozzarella, aparece un relleno de hilos de queso mezclados con nata: la stracciatella. El contraste entre la envoltura y el interior convierte una preparación sencilla en un plato que invita a detenerse y disfrutar.
La expresión «sin cabeza» se refiere a su acabado, sin el nudo de mozzarella que sobresale en otras burratas. Mantiene una forma redondeada que permite presentarla entera y abrirla justo antes de servir, dejando que el relleno acompañe los ingredientes del plato.
Elaboración artesanal en Puglia
Puglialat elabora sus quesos en Noci, en la región italiana de Puglia. El fabricante describe una elaboración artesanal en la que las burratas se rellenan y cierran a mano, mientras que los hilos de la stracciatella se forman siguiendo la tradición.
Ese trabajo reúne dos texturas en una sola pieza. La mozzarella contiene el relleno y la nata une los hilos de queso, dando lugar a la cremosidad característica de esta especialidad.
Cómo llevarla a la mesa
Sírvela con tomates maduros, albahaca y aceite de oliva virgen extra. Añade pan tostado para recoger el interior, o acompáñala con verduras asadas si prefieres un entrante templado.
También puedes colocarla sobre unos paccheri con salsa de tomate o sobre una pizza después de sacarla del horno. Abrirla en el momento de llevarla a la mesa permite repartir el relleno sobre la pasta o la masa. Para otra combinación, prueba higos frescos y unas hojas de rúcula.
Formato y conservación
Cada pieza pesa 125 g, un tamaño práctico para presentar una burrata por plato. Conserva el producto refrigerado y respeta la fecha de caducidad y las instrucciones del envase, también después de abrirlo. Contiene leche y lactosa.


