Descripción
Una envoltura fina y un corazón de stracciatella
La burrata artesanal Artigiana de 300 g es un queso fresco de leche de vaca que combina una envoltura muy fina de pasta hilada con un interior de stracciatella. Al cortarla, aparecen las hebras de mozzarella mezcladas con nata: dos texturas distintas que forman parte de su carácter.
Su sabor es fresco y lácteo, con notas ligeramente ácidas y un punto salino. La suavidad del relleno permite disfrutarla al natural, cuando interesa apreciar el queso por sí mismo, o incorporarla a preparaciones donde la cremosidad tenga un papel destacado.
El trabajo artesanal de Artigiana
Artigiana elabora esta burrata en Putignano, en la provincia de Bari, utilizando leche procedente de la Murgia barese. La pasta exterior se hila manualmente para obtener una capa delgada, y la mozzarella del relleno también se deshilacha a mano antes de mezclarse con la nata.
Esta elaboración aporta al comerciante un argumento concreto para explicar la referencia: el trabajo manual interviene tanto en la envoltura como en el corazón del queso. No es un queso madurado; su interés está en la frescura y en la combinación de pasta hilada y relleno cremoso.
Cómo disfrutarla
Sobre pan tostado, puede acompañarse de tomates cherry cocinados en sartén y aceite de albahaca. La burrata se añade al montar la tostada, desmenuzada a mano, para repartirla sobre el tomate.
También puede servirse sobre pasta recién preparada con berenjena, tomates, aceitunas negras y albahaca. Añadida al emplatar, permite combinar el queso con los demás ingredientes sin integrarlo previamente en la salsa.
Una referencia para el surtido de quesos frescos
El formato de 300 g puede encajar en comercios que trabajen quesos frescos italianos y busquen una referencia artesanal con usos fáciles de explicar. Contiene leche y debe conservarse refrigerada entre 0 y 4 °C.


