Descripción
La calabaza como protagonista
La crema de calabaza de Bonetto es una preparación gastronómica elaborada con un 82 % de calabaza. Su color amarillo anaranjado y su consistencia cremosa permiten incorporarla a recetas en las que se busca una base vegetal con presencia tanto en el sabor como en la presentación.
Es un ingrediente para dar un giro a platos habituales y explorar combinaciones con quesos, verduras, setas o embutidos.
Una preparación con mantequilla
La receta combina calabaza con mantequilla, agua, dextrosa, un preparado para caldo y pimienta, entre otros ingredientes del condimento. La mezcla se trabaja hasta obtener una textura homogénea y se esteriliza después del envasado.
Se trata de una crema para utilizar como ingrediente en cocina. Está declarada sin gluten y contiene leche y derivados, por la presencia de mantequilla en su composición.
Ideas para pizzas, pasta y risottos
Puedes extender una capa sobre una base de pizza y acompañarla con mozzarella y setas. Para una combinación más intensa, prueba con gorgonzola o añade unas lonchas de panceta, ajustando la cantidad para equilibrar el conjunto.
En un risotto, incorpórala durante la preparación y termina con queso rallado. También puedes mezclarla con pasta recién cocida, añadiendo un poco de agua de cocción para adaptar la consistencia de la salsa.
Para un aperitivo, sirve una pequeña cantidad sobre pan tostado con ricotta y avellanas troceadas. Son propuestas que permiten aprovechar el producto en distintos platos sin repetir la misma presentación.
Formato y conservación
Se presenta en latas de 425 ml de capacidad, con 400 g de peso neto. Cada caja contiene 12 latas, equivalentes a 4,8 kg netos.
Antes de abrir, puede conservarse a temperatura ambiente. Una vez abierta la lata, mantén el producto refrigerado a +4 °C y consúmelo en un plazo breve, siguiendo las indicaciones de la etiqueta.


