Descripción
El último paso antes de compartir una pizza
Una pizza para llevar termina de prepararse cuando sale de la cocina bien presentada y lista para entregar. La caja Astucci acompaña ese momento: permite recoger el pedido, transportarlo y abrirlo después en la mesa. Está pensada para pizzerías, restaurantes y establecimientos que ofrecen recogida en local o reparto a domicilio.
El envase forma parte del cuidado con el que se sirve cada receta, desde una margarita clásica hasta una pizza con verduras, quesos o embutidos.
Material y medidas
Fabricada en cartón apto para uso alimentario, esta caja tiene unas dimensiones de 30 × 30 cm. Para elegir el formato adecuado, conviene comprobar que la pizza encaje con holgura, teniendo en cuenta tanto el borde como la altura de los ingredientes.
Antes de cerrar la tapa, coloca la pizza centrada y verifica que la cobertura no quede presionada. Así podrás adaptar el envasado a las distintas elaboraciones de tu carta.
Preparación de los pedidos
Las cajas se suministran plegadas, lo que reduce el espacio necesario para almacenarlas. Puedes montar las unidades que vayas a utilizar y mantenerlas cerca de la zona de salida para acompañar el ritmo del servicio.
Cuando coincidan varios pedidos, una etiqueta exterior con la variedad o el número de entrega puede ayudar a identificarlos. Los complementos, como salsas o bebidas, pueden prepararse por separado para organizar la recogida.
Presentación y almacenamiento
Se presenta en paquetes de 100 unidades. Guarda los envases en un espacio limpio y seco, protegidos de salpicaduras y humedad. Mantén el paquete resguardado hasta su uso y comprueba el estado de cada caja antes de introducir el alimento.
